Que digan lo que quieran, que yo escucho lo que quiero.
Decían de mí que era una chica fuerte, que sonreía todo el tiempo y que no era para nada borde, por decir decían cosas que ni sabía que se podían decir. Hablaban tanto, tanto que al final me acabé creyendo las crueldades de los que solo saben herir con palabras porque ellos mismo ya están demasiado hechos polvo. Hice caso a lo que siempre dije que no haría caso, me hundí por palabras tontas, no hice caso a las palabras de los que de verdad importaban, de los que de verdad saben como soy y lo que hago. Yo fui una tonta que se dejo influenciar, se dejó herir,dejé que me pisotearan y ahora, ahora no sé que hacer para levantarme, para hacer oídos sordos porque no puedo pretender que todo está bien, que todos me quieren y que todos dicen cosas bonitas de mí, porque eso no es así y madurar es darte cuenta de lo que de verdad hay que escuchar, y a mí ya me toca madurar, me toca hacerle frente a todo y decidir que hacer. Ahora es mi momento, es el momento en el que me preocupo de las personas que se preocupan de mí, es MI momento y no dejaré que me lo estropeen estúpidos, ahora solo seré yo, y si quiere que hablen, que hablen de mí porque me da igual, yo soy fuerte y puedo con todo.

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