Las oscuras golondrinas no volverán.
¿Alguien me dice dónde está Bécquer? Se equivocó cuando dijo que las oscuras golondrinas volverán.
Aquí no ha vuelto nada. Ni siquiera mi corazón ha vuelto a ser el de antes.
¿Dónde estás? Nunca llegué a creerme tus promesas, o eso pensé, pero ha resultado ser que cierta parte de mí te sigue esperando, sigue esperandote en la puerta con un ramo de margaritas y la lluvia calándote hasta el alma; y no apareces. Y ya no hay quien viva con el nudo de la boca del estómago y una mirada que te ve en todas partes. Quizás lo estés. Quizás en las ráfagas de viento que juegan con mi pelo como tú lo hacías o los escalofríos por la noche. O en los versos de Bécquer y Rubén Darío que me leías, entre el ritmo de Live forever de Oasis que tantas veces bailamos. Estás en todas partes menos aquí, susurrándome o recorriendo mi antebrazo con la yemas de los dedos erizandome la piel.
Te echo de menos y joder, se me está congelando todo lo de dentro teniendo la puerta abierta por ti.
Vuelve.

Comentarios
Publicar un comentario