Not even the poetry in my arteries.
Que yo siempre me he encaprichado de todos los capullos, de esos que rompen corazones y no se enamoran -o eso dicen-, que yo no sabía nada del amor ni de lo que podía hacernos. Yo no era más que una ingenua romántica que había abusado de El diario de Noa, que creía en eso del amor a primera vista y las piedras en el cristal. Pero contigo no hubo nada de eso, hubo besos muy duros, muy fuertes, que quizás lo tenían todo o no tenían nada, sábanas revueltas un domingo por la mañana y unos cuantos versos que siempre se me quedaban cortos. Nos convertimos en un todo que creímos amor pero, mi vida, tanto tú como yo hemos descubierto que eso no es amor, al menos no como el de las películas.
Aquello que fuimos era más grande que una estúpida idea romántica, aquello era nuestro, era algo por lo que creímos de nuevo. Pero no sabes lo que es volver de nuevo a ser una tonta que espera al capullo de turno para que se convierta en todo lo que ella cree que debe ser, vuelvo al principio, sin ti, sin mí, sin nosotros.
Y te echo de menos a morir, a querer, te quiero de vuelta en mi cama con oler a cigarros y a heridas abiertas, porque desde luego, eres más que tu chaqueta y tu pinta de capullo. Es que tú eres más y más, de todo, de nada; eras más y lo sigues siendo, y yo sigo aquí con tu camiseta de los Rolling y los besos desvaneciéndose de mi piel y dime tú si eso no es jodido.
Vuelve joder, que aquí mis manos te reclaman y yo ya no puedo pararlas. Que voy a acabar cometiendo un error más, pero que ya no te creo, que ya no me creo y acabo envuelta de recuerdos en el mismo orden que nuestra canción, vuelve o ven, o empecemos, o querámonos, o bésame, o hazme el amor, pero que yo te espero para lo que sea.
PD: Nunca escribáis cuando no sabes lo que quieres, quien eres o si él sigue siendo un capullo.
Aquello que fuimos era más grande que una estúpida idea romántica, aquello era nuestro, era algo por lo que creímos de nuevo. Pero no sabes lo que es volver de nuevo a ser una tonta que espera al capullo de turno para que se convierta en todo lo que ella cree que debe ser, vuelvo al principio, sin ti, sin mí, sin nosotros.
Y te echo de menos a morir, a querer, te quiero de vuelta en mi cama con oler a cigarros y a heridas abiertas, porque desde luego, eres más que tu chaqueta y tu pinta de capullo. Es que tú eres más y más, de todo, de nada; eras más y lo sigues siendo, y yo sigo aquí con tu camiseta de los Rolling y los besos desvaneciéndose de mi piel y dime tú si eso no es jodido.
Vuelve joder, que aquí mis manos te reclaman y yo ya no puedo pararlas. Que voy a acabar cometiendo un error más, pero que ya no te creo, que ya no me creo y acabo envuelta de recuerdos en el mismo orden que nuestra canción, vuelve o ven, o empecemos, o querámonos, o bésame, o hazme el amor, pero que yo te espero para lo que sea.
PD: Nunca escribáis cuando no sabes lo que quieres, quien eres o si él sigue siendo un capullo.

Comentarios
Publicar un comentario