Sin título decente.
La estación de aquí al lado me reclama y me dice que me vaya, que aquí ya he vivido suficiente y te tengo en todos lados. Y yo me niego y me vuelvo a negar para acabar en su puerta con una maleta medio vacía y un cuaderno a rebosar, me quedo allí, donde todos van, vienen y escucho corazones romperse, labios quererse y unas cuantas miradas que me guardo para más tarde. Te pienso otra vez y me pregunto si tú también andas por aquí o esta noche has optado por dormir en sábanas que cambiarás mañana. La maleta en mis manos comienza a pesar y no sé qué hacer, quiero correr pero contigo, quiero, quiero...
Y acabo en tu cama, envuelta en ti, mientras que me dices que te alegras de verme, que me has echado de menos, y yo me lo creo, ingenua de mí, todos sabemos cómo acaba esto. Pero es bonito, que mi maleta esté a los pies de tu cama, en su destino, donde siempre acaba y yo en ti, gritando amor, de paraíso en paraíso, de arriba a abajo y un poquito más. Acabamos exhaustos, me prometo que esta ha sido la última vez, y tú me prometes volver a verme, sabiendo que voy a ser yo la que va a verte de nuevo. Me duermo, me duermo y sueño.
Y acabo en tu cama, envuelta en ti, mientras que me dices que te alegras de verme, que me has echado de menos, y yo me lo creo, ingenua de mí, todos sabemos cómo acaba esto. Pero es bonito, que mi maleta esté a los pies de tu cama, en su destino, donde siempre acaba y yo en ti, gritando amor, de paraíso en paraíso, de arriba a abajo y un poquito más. Acabamos exhaustos, me prometo que esta ha sido la última vez, y tú me prometes volver a verme, sabiendo que voy a ser yo la que va a verte de nuevo. Me duermo, me duermo y sueño.

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