—Eres como una niña.
—¿Me estás llamando niña?
—Te has enfadado porque te he quitado la galleta y la he mordido.¡Eso es una rabieta de niña!
—¡Te la has comido casi entera!
—Pues ve a por otra.
—¡Era la última galleta gigante de dinosaurio que quedaba! ¡Mi merienda! ¡Y tú vas y te la comes!
—Pero si sólo le he dado un mordisquito de nada en la cola —protesta Raúl divertido—. ¡Oh! ¿Qué ven mis ojos? ¡Te has reído!
—¡No me he reído! He... sonreído. ¡Algo muy diferente!
—¡Ya! Sonreído...
—En fin, voy a ver si encuentro algo para merendar, robagalletas.
Valeria sale de su cuarto y camina hasta la cocina. Busca en los armarios, pero no encuentra nada que le apetezca. Resignada, regresa ala habitación con las manos vacías unos minutos después. Raúl no está,pero en la ventana de su dormitorio hay un pósit amarillo con un mensaje escrito: Salgo a comprar galletas gigantes de dinosaurio, niña. Ah, no sonrías que me enamoro.
No sonrías que me enamoro- Blue Jeans.
—¿Me estás llamando niña?
—Te has enfadado porque te he quitado la galleta y la he mordido.¡Eso es una rabieta de niña!
—¡Te la has comido casi entera!
—Pues ve a por otra.
—¡Era la última galleta gigante de dinosaurio que quedaba! ¡Mi merienda! ¡Y tú vas y te la comes!
—Pero si sólo le he dado un mordisquito de nada en la cola —protesta Raúl divertido—. ¡Oh! ¿Qué ven mis ojos? ¡Te has reído!
—¡No me he reído! He... sonreído. ¡Algo muy diferente!
—¡Ya! Sonreído...
—En fin, voy a ver si encuentro algo para merendar, robagalletas.
Valeria sale de su cuarto y camina hasta la cocina. Busca en los armarios, pero no encuentra nada que le apetezca. Resignada, regresa ala habitación con las manos vacías unos minutos después. Raúl no está,pero en la ventana de su dormitorio hay un pósit amarillo con un mensaje escrito: Salgo a comprar galletas gigantes de dinosaurio, niña. Ah, no sonrías que me enamoro.
No sonrías que me enamoro- Blue Jeans.

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