Encontrada.

Podía sentir como se acercaba y su calor me rodeaba por completo haciendo que el frío que durante tantos meses se había instalado en mí desapareciese por completo. Un leve roce y era tuya. Lo sabías, lo sabía, lo sabíamos. Tus manos entrelazadas con las mías, corazones al unísono y cuerpos que encajan a la perfección. Tus ojos me atraían de nuevo y como un disco en repetición regresaba a ellos, mi lugar favorito en el mundo y quizás en el universo. ¡Por fin me encontraste! Llevaba tanto tiempo perdida. Al parecer escuchaste todas las veces que grité callada tu nombre y un rescátame. Parece que sí. Parece que hoy el destino o quien sea que dirige esto ha decidido darnos un descanso y un poco de felicidad.


Comentarios

Entradas populares