Mi momento favorito.

¿Un momento junto a ti?¿Sólo uno? Está bien, cogeré mi momento favorito, el que más me gustó de todos los que hemos compartido. Quizás puede que tú también lo recuerdes. Un trozo de pizza en mis manos y el sonrojo en mis mejillas. Nuestras sillas estaban pegadas, hasta el punto de que nuestras piernas se rozaban sin quererlo queriendo, tú me entiendes. Me mirabas con tus inquietantes ojos, ese día lucían con un brillo demasiado espectacular, cegaba más de lo habitual. Mis ojos deslumbraban a causa de la felicidad desbordante que recorría todo mi cuerpo de arriba a abajo.  El momento en el que nuestra mirada se cruzó, mejor dicho, se anudó, porque aquella atracción no era normal, era algo que me empujaba a ti, que nos acercaba hasta prácticamente fundirnos en uno y rebuscar en la mirada del otro, dejando al mundo en segundo lugar. Sonreíste con delicadeza, me sonreíste, como si no quisieses destrozar el momento, irrumpir en nuestra búsqueda por los ojos del otro. Mi sonrisa salió sola, no hizo falta que lo pensase, simplemente se agrandó la sonrisa que ya habías conseguido hacía bastante tiempo. Seguíamos quieto, el mundo en un plano distinto al nuestro, las miradas aún unidas, las sonrisas estúpidas y la pizza enfriándose en mis manos. No sé cuanto tiempo pasamos así, ¿minutos?¿horas?¿eternidades? No lo sé, en aquel momento no existía tiempo ni lugar. Cuando rompimos la unión de nuestras miradas, simplemente me sonreíste una vez más para después prestarle atención a tu pizza, manteniendo la sonrisa. 

Fue el mejor momento de mi vida, perdida en ti todo parecía mucho mejor, todo parecía ser perfecto y no había nada ni nadie que consiguiese romper esa felicidad que sentía. Ojalá pudiese volver a revivirlo, una y otra vez, sin cansarme.

Comentarios

Entradas populares