Un adiós definitivo.

Quizás haya llegado el momento de dejarlo ir, de dejarte ir. De abandonar. Bueno no es abandonar, es darse cuenta de que no hay nada más que hacer que no sea perder el tiempo, hay cosas que no están hechas para ser y he de decir que el nosotros no funciona, que no estamos hechos el uno para el otro y que nunca pasaremos de ser grandes amigos como mucho. Duele, duele mucho admitir la verdad y ver la realidad, descubrir que se acabó, que no hay nada más que se pueda hacer, que todo tiene un final y que este es el nuestro. Se acabó, no más noches en vela por ti, no más cuadernos llenos de palabras para ti, no más tardes de música que habla de ti y de mí, no más miradas ilusionadas hacia a ti, no más horas hablando de ti, no más. Esto es el fin, nuestro fin, no queda nada de lo poco que había. No podemos puedo seguir con esta estúpida mentira, no puedo seguir ilusionándome porque me hables y muestres interés en mí, no puedo continuar imaginando miles de historias que no van a suceder, tengo que aprender de mis errores, de todo el tiempo que invertí en ti y caminar hacia algo nuevo, hacia alguien nuevo, tengo que pasar página. Después de tanto tiempo es lo que me toca. Y solo me queda decir que gracias por todo, por ilusionarme, por enseñarme a querer y por hacerme fuerte a base de palos. 

Siempre tuya, Isa.

Comentarios

Entradas populares