No one can compare with you.

Comencé naciendo en tu boca y acabé muriendo en el frío de tu mirada. Me hiciste sentir especial mil días y me hundiste otros mil más. El frío me acoge y no hay otra cosa, solo frío más y más, congelando mi corazón. Un corazón que lucha con el calor de tu recuerdo y que hace un choque que cada día me destroza más, que cada día hace que me hunda más y más. Y no sé cuanto más lo aguantaré porque yo no soy nada sin ti, sin el embriagador calor de tu mirada y tus brazos rodeándome, sin tus besos en mi clavícula o tus dedos recorriéndome de arriba a abajo sin dejarte ningún centímetro de mi piel sin tocar. Yo te necesito, te necesito aquí, conmigo, haciéndome feliz sin quererlo.

Comentarios

Entradas populares